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Según van pasando los años
Ojalá que nuestra vida -la que hayamos vivido- sirva para nuestra alegría; no tanto por lo que en ella haya abundado de bueno, sino por nuestra constante actitud clara y honesta también, de querer buscar siempre el bien, aunque a veces -por lo que sea- hayamos errado la senda.

Hay momentos de niños en los que uno sueña con ser grande y como tal, se imagina a veces en su propia fantasía. Es como si quisiera llamarse al tiempo para que apresure su paso. En la tierra, sin embargo, todo tiene su hora y su tiempo bien definido.

Recuerdo que cuando cumplí dieciséis primaveras sentí por primera vez dentro de mí una rara sensación. Fue breve pero precisa. En ese entonces, tuve una honda impresión de que algo en mí se rompía y dejaba de ser lo que era. Fue como un sentimiento de inesperada nostalgia de algo que se escapaba sin poderlo retener aunque yo lo quisiera. Fue como un darme cuenta de que a partir de ese momento, mis años comenzaban a desprenderse como las hojas de un árbol. Y en realidad así fue como se dieron las cosas.

Pienso que lo que a mí me pasó, a todos -sin excepción- también les habrá pasado; pues sabemos de memoria que todos los seres humanos descendemos del mismo palo. Claro que la experiencia que de ello se tiene no se da en todos igual. Cada uno es lo que es y nadie es lo que el otro. Cada criatura siempre conserva su propia caja de resonancia.

Puestas las cosas así, es curioso constatar según van pasando los años, cómo todas las cosas cambian de nivel y dirección, de forma y de contenido, de tamaño y de color.

Según van pasando los años, con gozo o pesar según sea, no podemos dejar de ver cómo se van cumpliendo o borrando nuestro más caros sueños de antaño.

Según van pasando los años, vamos también descubriendo que la tierra en la que vivimos, no es el paraíso buscado, ni tampoco puede ser nuestro último destino.

Según van pasando los años, vamos hilando más fino, pues aunque parezca mentira, la vida mientras más apura sus pasos no se resigna con poco.

Según van pasando los años, aprendemos a reírnos de mil cosas que no se dieron, pero que en su momento oportuno pedimos a gritos se dieran.

Según van pasando los años, no es difícil constatar que lo que un día tuvimos como rotundos fracasos no resultaron tales, pues sirvieron de trampolín para futuros y espléndidos triunfos.

Según van pasando los años, lágrimas, sudores y penas se encargaron de recordarnos que no hay un mejor amor que el que se sustentó en el dolor. Aquí aprendió a madurar y a echar vigorosas raíces.

Según van pasando los años, vamos también admitiendo que nuestra humana experiencia es la mejor compañera para avanzar en la vida. Ella nos va mostrando cómo pisar firme en el llano, sin caer otra vez en lo errado.

Según van pasando los años, por más que no lo queramos, debemos reconocer que al mundo -como a los hombres- los conocimos muy poco, pero bien vale el intento de conocerlos mejor si queremos en realidad superarnos en serio.

Según van pasando los años, se comprueba con claridad que para vivir plenamente sólo conocimientos no bastan. Hay que tener sobre todo aquella "Sabiduría" que sólo viene de Dios.

Según van pasando los años, cuántas cosas aprendemos de las que quedaron atrás y de las que luego vinieron. Fueron todas como certeros mensajes con propósito bien definido que Alguien sin duda mandaba para ayudarnos a hacer aquello para lo cual nacimos.


Los años no pasan en vano... Sin voluntad de empujarlos, solos se van deslizando y cuando menos pensamos, están toditos frente a nosotros, bien apilados con nuestras vidas trazadas de cuanto hicimos un día y también dejamos de hacer. Allí están ellas gráficamente estampadas, correctas o equivocadas pero todas sin ninguna clase de engaños, tal como en realidad se vivieron.

¡Ojalá que la nuestra, -la que hayamos vivido- sirva para nuestra alegría; no tanto por lo que en ella se haya encontrado de bueno, sino por nuestra clara y constante actitud de querer buscar siempre el bien, aunque a veces -por lo que sea- hayamos errado la senda!
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Rogelio Oro 29/5/2002



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