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Ya no habrá para nadie misterios
Terminará toda fe y lo que hasta entonces no se entendía, o tal vez fuera oscuro, se llenará plenamente de luz y de total claridad... Ya no habrá más misterios.

Suelo leer a menudo la síntesis maravillosa de esos escritos y hechos llamados los Evangelios, que alguno de tus amigos dejaron muy bien impresos para perpetuar bien tu Enseñanza junto con tu memoria.

Te confieso, Nazareno, que aunque los haya leído una y mil veces, cada vez que vuelvo a su lectura, encuentro en ellos nuevas fuentes de inspiración.

Pienso que a mis hermanos creyentes les ha de pasar lo mismo pues son tan densos y ricos sus contenidos que habrá reflexión para rato.

Al releerlos y meditarlos, imagino tenerte a mi lado explicándome con cariño y esmero la sustancia de tu Mensaje que vos con gusto llamabas la presentación de tu Reino.

Han pasado veinte siglos y más y los ecos de tu sabia enseñanza siguen vibrando en los aires con esa misma atracción y frescura con la que la primera vez se escuchó. Se me presenta en la mente, la escena como el sonido de un porfiado clarín que se empeña en no dejar de sonar hasta que todos los cobijados bajo la misma bandera hayan oído su voz.

¡Qué magnánimo y generoso sos vos también, Nazareno, que porfiado seguís empeñado en presentar a todos tu Reino,sin distinción de personas! Y esto aun sabiendo ya de ante mano, que muchos de los que te escuchan le harán oídos muy sordos. ¿No se repite el caso tal vez de lo mismo que te sucedió estando de paso en la tierra?

Hablando sobre estos hechos y escritos que nos dejaste como legado, quisiera decirte algo con tal que no lo tomes a mal.

En medio de tanta santa lectura admito que hay muchas cosas muy fácil de comprender. Otras que no lo son tanto.Y finalmente algunas de las que sabemos sólo que existen sin comprender mucho su contenido total. Y no me refiero al Apocalipsis de Juan.

Voy a casos concretos.Ya que aludí a la presentación de tu Reino te diría de entrada nomás, ¿en qué consiste este reino o de qué manera concreta se explica? Creo que lo que sobre él ya dijiste nos da pie suficiente para tener una idea. De alguna manera los hombres lo imaginamos así de bello y hermoso al respondernos muy brevemente que te tendremos a Vos en persona y todo lo que ello implica. Lo cual por supuesto no es poco. Pero ya sabés cómo somos los hombres de quisquillosos y de empedernidos curiosos. Siempre vamos por más sin saciarnos nunca con nada.

Hablando sobre el Proyecto de la Redención sucede la misma cosa. Sabemos en general en qué consiste, porqué y para qué se dio, junto con los beneficios que nos mereció. Pero la esencia, el fondo de este misterio, ni de lejos llego a entenderlo.¿Cómo es posible que Dios siendo Él lo que es, pudo someterse en el tiempo a tanta locura de amor y terminar humillado en la cruz? ¿Qué se esconde en verdad en todo este misterio o debo quizás resignarme a comprender tan sólo una fraccion del mismo?

En otras ocasiones también me pregunto cosas cuando hablás por ejemplo sobre la Vida.Ya de por sí, para mí la Vida es otro verdadero misterio que no alcanzo a sondear en su dimensión verdadera.Y cuando hacés alusión a la Vida Eterna o hablás de la Vida del alma o expresiones afines, se me nublan aún más las cosas y así me pregunto de nuevo: en realidad ¿en qué consiste esto que llamamos la vida?

Y si esto me pasa con el concepto de vida, ¿te imaginarás lo que puede ocurrir cuando me pongo a pensar en la muerte?

Tengo tantas otras cosas que preguntarte... Por ejemplo sobre el misterio del bien y del mal, sobre el destino del hombre... y tantas otras cosas.

Pero por hoy es suficiente. No quiero volverme pesado ni abrumarte con tantas preguntas.

Pienso que aceptarás de buen grado mis dificultades al respecto, ya que Vos mismo, como excelente Maestro, para clarificar ciertos conceptos tuviste que acudir muchas veces a diferentes figuras, metáforas y no pocas parábolas también.

Con todo lo que te he dicho no quiero que pienses que soy de aquéllos que ponen en tela de juicio o dudan sobre tus hechos o dichos. No es realmente mi caso. Por nada del mundo lo haría. Tengo bien claro quien sos: el Hijo de Dios en persona. Él que murió por mí en la cruz y al tercer día resucitó. Y además, Quien me dio el don de la Fe para creerte y seguirte.


..."Te he escuchado con atención y cariño y además comprendido lo que has dicho o hubieras querido decir", concluyó diciéndome el Nazareno.

No me inquieto ni me molesto tampoco. Pienso que en tu condición de creatura es muy lógico y muy natural. Esto te está demostrando lo que ya muchos conocen y aceptan y otros no quieren quizás admitirlo: que las fuerzas de la humana razón tienen bien marcados sus límites. Conocer sólo lo que es material y sensible pero lo que trasciende y va mas allá o los llamados misterios, están reservados a la sabiduría divina y a quien quiera Él concederlo. Para ayudar en parte a entenderlos y también a aceptarlos yo les di a los hombres el don de la Fe. Por él podrán comprender los que otros muchos no pueden y así ir avanzando seguros hasta las puertas del Reino. Aquí cesará toda duda.Terminará toda fe y lo que hasta entonces no se entendía o tal vez fuera oscuro, se llenará plenamente de luz y de total claridad... Ya no habrá más misterios.
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Rogelio Oro 6/6/2005



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